Few places in the world celebrate Easter with much devotion as Latin America. From Palm Sunday to the Resurrection, countries such as Guatemala, Colombia and Peru surprised the visitors with customs, rituals and traditions blending Christian and pagan elements. The streets and the churches become a spectacle filled with religious fervor.
This week, the most important Christian calendar, in Latin America is synonymous of religious expressions and succulent traditional recipes.
Pocos lugares del mundo celebran la Semana Santa con tanta devoción como Latinoamérica. Desde el Domingo de Ramos hasta el de Resurrección, países como Guatemala, Colombia o Perú sorprenden a los visitantes con costumbres que mezclan elementos cristianos y paganos. Las calles y las iglesias se convierten en un espectáculo lleno de fervor religioso.
Esta Semana, que es la más importante del calendario cristiano, en Latinoamérica es sinónimo de manifestaciones religiosas y suculentas recetas tradicionales.
México y Colombia
El estado mexicano de Michoacán recupera sus tradiciones indígenas para la Semana Santa. Lo hace a través de objetos artesanales, como los Cristos hechos de caña de maíz o de trigo y las orquídeas en cruces de espejos, que datan del siglo XVI. Mientras que en otros lugares de México como Pátzcuaro o Tzinzuntzan podrá ver representaciones muy vivas de la Pasión de Cristo.
En la provincia colombiana de Popayán se sorprenderá por la blancura de las casas. El centro histórico de la localidad se llena de pintores que, escalera en mano, se disponen a continuar con la costumbre del siglo XVII de blanquear las fachadas de los edificios para la Semana Santa.
El pueblo de Mompox los nazarenos son los grandes protagonistas de los días en que se recuerda la pasión, muerte y resurrección de Jesús, caminan por las calles en grupos de tres, dirigiéndose a las siete iglesias coloniales de Mompox. En el trayecto, caen tres veces al suelo y exclaman a la vez: ¡Jesús, Jesús, Jesús!”.
En el pueblo de Santo Tomás, en el departamento del Atlántico, fieles que ‘cumplen penitencias por favores recibidos’ marchan en procesión, mientras se flagelan con látigos de varias puntas que tienen al final bolas de cebo.
Venezuela
La Semana Santa comienza el Domingo de Ramos, día en el que se conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén entre ramas de olivo y hojas de palma. La región de Chacao, en Venezuela, ha sabido mantener desde hace más de 200 años la tradición a lo grande, con la figura de los palmeros de Chacao, decenas de hombres de todas las edades suben al monte por las palmas el viernes anterior al Domingo de Ramos, y bajan a la ciudad al día siguiente para que sean bendecidas en la misa del primer día de la Semana Santa.
Perú
En Perú el Domingo de Ramos una persona, en recuerdo a la escena bíblica, entra en los pueblos a lomos de un burro blanco conocido como la burrita de ramos. El Jueves y el Viernes Santo, víspera y día de la muerte del Señor, se guarda absoluto respeto y las gentes sólo se alimentan de siete potajes típicos de la tierra. En la localidad de Tarma las calles por donde transcurren las procesiones se llenan de mantos de flores que preparan los propios ciudadanos, y ya es una costumbre que los improvisados artistas acaben su trabajo tomando un calientito (te caliente con limón y licor).
Ecuador
Aquí se hace más patente que en otros lugares de Latinoamérica la mutua influencia entre el pueblo español y el indígena: el primero aporta los contenidos cristianos y el segundo la singularidad de los detalles formales.Salvador
Un buen ejemplo de ello lo encontramos el Miércoles Santo en la ceremonia del arrastre de las caudas. Se celebra en las catedrales de las ciudades en que hay procesiones, donde un cortejo formado por el obispo y los arcedianos se desplaza hacia el altar con unas capas negras (las caudas) de cuyos bajos cuelgan colas.
Una vez allí el grupo se tumba bocabajo mientras un sacerdote se pasea por encima cantando canciones alusivas a la pasión y muerte de Cristo. Con esta representación, de origen medieval, se recuerda que todos, pobres y ricos, tenemos que morir como Cristo para luego vivir en su gloria.
El jueves Santo los ecuatorianos católicos tienen la costumbre de estrenar prendas de ropa. Ese día en las procesiones de Cotopaxi desfilan las Almas Santas, unas carrozas blancas y negras, y después en la plaza principal de una de las localidades de la zona, Angamarca, los visitantes pueden degustar doce platos. Cada uno remite a un apóstol, recordando así el momento de la Última Cena.
El Sábado Santo en Ecuador combina las procesiones, entre las que destaca la del Cristo del Gran Poder en Quito, con la buena comida: las familias preparan en sus casas un plato típico llamado fanesca, que consiste en una sopa de granos acompañada de empanadas, encurtidos, masitas y maqueños.
Guatemala
La Semana Santa guatemalteca es comparable a la más famosa del mundo por méritos propios: la sevillana. En la capital y en la Antigua Guatemala, como en la ciudad española, en las procesiones suenan marchas fúnebres al paso de las imágenes de nazarenos, sepultados y dolorosas.
Las vírgenes suelen ir acompañadas de tallas del discípulo San Juan y de Santa María Magdalena, que van cargados por niños y niñas respectivamente.
El toque latinoamericano de las procesiones de Guatemala lo proporcionan unas alfombras multicolores que cubren el suelo, como ocurría en la localidad de Tarma, en Perú.
El colorido marca las procesiones de El Salvador, como la de “Los Encuentros”, que representa la búsqueda que hace María de su hijo Jesús en medio del Calvario.
Los salvadoreños alfombran las calles con flores, serrín, sal y otros materiales teñidos de vivos colores.
En El Salvador la tradición también se vive de manera teatral. En Texistepeque, población del noroeste, el Lunes de la Semana de Pasión unos hombres disfrazados con túnicas y máscaras rojas y armados de látigos azotan a los desafortunados curiosos que no tienen habilidad para esquivar sus golpes. Sin embargo, algunos reciben los latigazos voluntariamente en busca del perdón de sus pecados.
Los victimarios reciben el nombre de talcigüines, que significa hombres endiablados en náhuat. Mientras dan latigazos a diestra y siniestra, un hombre disfrazado de Cristo los enfrenta con la mirada y los enmascarados se rinden ante él.
Honduras
Honduras también se hace alfombras de serrín. La gastronomía ofrece sopa de pescado seco y otros platos especiales.
Puerto Rico
En Puerto Rico, donde el 85 por ciento de su población, de alrededor de cuatro millones de personas, profesa la fe católica, se hacen más de 100 puestas en escena de la Pasión y Muerte de Jesucristo.
Paraguay
Otra escenificación del Vía Crucis ocurre en Paraguay. En Tañarandy se celebra una antigua procesión nocturna de tres kilómetros, iluminada con 5 mil antorchas y 4 mil candiles.
Esto ocurre el viernes en medio del ayuno. Sin embargo, el Jueves Santos los paraguayos ya han comido bastante pues celebran la familiar “Karú Guasú” (Última Cena, en guaraní), con un menú de carne asada y chipa, el popular pan de almidón de mandioca y queso.
En Bolivia, especialmente los jóvenes, caminan kilómetros hasta santuarios como los de Copacabana y Cotoca para demostrar su fe.
En República Dominicana de igual forma se vive la Semana Santa con una mezcla entre lo religioso y lo pagano, la asistencia a las iglesias en masiva, se realizan procesiones, representaciones de la pasión y muerte de Jesús, un dato a resaltar es que muchas personas aprovechan este feriado para tomarse unas vacaciones, ir a la playa, los ríos y visitar familiares que viven en el interior del país.
Por supuesto algo que no puede faltar en esta época del año son las tradicionales Habichuelas con Dulce, un postre presente en todos los hogares dominicanos en tiempo de Cuaresma, esta tradicional receta se hace en base a frijoles o habichuelas rojas, leche, leche de coco, azúcar, batatas o papa dulce y especies.
Fuentes: El Colombiano.net, Univision.com
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